{"id":19,"date":"2000-12-31T09:30:02","date_gmt":"2000-12-31T08:30:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/?p=19"},"modified":"2015-12-03T10:14:46","modified_gmt":"2015-12-03T09:14:46","slug":"como-creamos-la-ceguera-emocional","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/como-creamos-la-ceguera-emocional\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo creamos la ceguera emocional ?"},"content":{"rendered":"<div class=\"colonne-droite\">\n<h1>Sunday 31 December 2000<\/h1>\n<h2>\u00bfC\u00f3mo creamos la ceguera emocional ?<\/h2>\n<p><span class=\"quote\n\n\n21 puntos\n\n\n1   El ni\u00f1o es siempre inocente.\n\n\n2   Todo ni\u00f1o tiene necesidades ineludibles, entre otras de seguridad, afecto, protecci\u00f3n,  <br \/>\n     contacto, sinceridad, calor y ternura.<\/p>\n<p>3   Estas necesidades, raramente satisfechas, son mas bien a menudo explotadas por los  <br \/>\n     adultos para sus propios fines (traumatismo del abuso perpetuado sobre el ni\u00f1o).<\/p>\n<p>4   El abuso que sufre el ni\u00f1o tiene consecuencias durante toda su vida.<\/p>\n<p>5   La sociedad est\u00e1 del lado del adulto y acusa al ni\u00f1o de lo que se le ha hecho.<\/p>\n<p>6   La realidad del sacrificio del ni\u00f1o se niega siempre.<\/p>\n<p>7   Seguimos ignorando pues la consecuencias de ese sacrificio.<\/p>\n<p>8   Al ni\u00f1o, abandonado en su soledad por la sociedad, no le queda mas remedio que el de <br \/>\n     reprimir el traumatismo e idealizar a quienes se lo infligieron.<\/p>\n<p>9   La represi\u00f3n engendra neurosis, psicosis, trastornos psicosom\u00e1ticos y crimenes.<\/p>\n<p>10  En la neurosis reprimimos y negamos las verdaderas recesidades y en su lugar vivimos con <br \/>\n      sentimientos de culpabilidad.<\/p>\n<p>11  En la psicosis, el abuso se transforma en delirio, desvar\u00edo.<\/p>\n<p>12  En el trastorno psicosom\u00e1tico, se vive el dolor de los malos tratos, pero el verdadero origen <br \/>\n     de ese dolor queda oculto.<\/p>\n<p>13  La confusi\u00f3n, la seducci\u00f3n y los malos tratos sufridos encuentran constantemente <br \/>\n     desahogo en el crimen.<\/p>\n<p>14  Una terapia solo tiene \u00e9xito si no se niega la verdad sobre la infancia del paciente.<\/p>\n<p>15  La doctrina psicoanalista de la \u00bb sexualidad=\u00bb\u00bb infantil\u00bb=\u00bb\u00bb se=\u00bb\u00bb apoya=\u00bb\u00bb en=\u00bb\u00bb la=\u00bb\u00bb ceguera=\u00bb\u00bb de=\u00bb\u00bb sociedad=\u00bb\u00bb <br=\"\"><br \/>\n      y legitima el abuso sexual sobre el ni\u00f1o. La sociedad acusa al ni\u00f1o y dispensa al adulto.<\/p>\n<p>16  Los fantasmas ayudan a sobrevivir, sirven para expresar la insoportable realidad de la <br \/>\n      infancia y a la vez a ocultarla o hacerla parecer inofensiva. Un acontecimiento o un <br \/>\n      traumatismo fantasmal, aparentemente \u00abinventado\u00bb, oculta siempre un traumatismo real.<\/p>\n<p>17  En la literatura, en el arte as\u00ed como en los cuentos y en sue\u00f1os se expresan a menudo bajo <br \/>\n      forma simb\u00f3lica, la experiencias reprimidas de nuestra ni\u00f1ez.<\/p>\n<p>18  Teniendo en cuenta nuestra ignorancia cr\u00f3nica de la situaci\u00f3n real del ni\u00f1o, estos <br \/>\n      testimonios simb\u00f3licos de sus tormentos no son s\u00f3lo tolerados, sino incluso muy <br \/>\n      apreciados por nuestra civilizaci\u00f3n. Si comprendi\u00e9semos el trasfondo oculto de esas obras <br \/>\n      de arte, la sociedad las rechazar\u00eda.<\/p>\n<p>19  Las consecuencias de un crimen, cometido realmente, no desaparecen por el simple hecho <br \/>\n     de que tanto el criminal como la v\u00edctima est\u00e9n ciegos y perturbados.<\/p>\n<p>20  Se pueden evitar nuevos cr\u00edmenes si las v\u00edctimas empiezan a ver claramente la realidad, <br \/>\n      la compulsi\u00f3n de repetici\u00f3n podr\u00e1 as\u00ed desaparecer o al menos atenuarse.<\/p>\n<p>21  En la medida en que nos permitamos descubrir irrefutablemente y sin ambig\u00fcedad la fuente <br \/>\n     de informaci\u00f3n oculta en la vida del ni\u00f1o, los relatos de las v\u00edctimas pueden ayudar a la <br \/>\n     sociedad en general y a la ciencia en particular, a aumentar el nivel de conciencia.<\/p>\n<p>                                                                                                                     2006 Alice Miller<\/span>\n<\/div>\n<div class=\"colonne-gauche\">\n<ul class=\"lcp_catlist\" id=\"lcp_instance_0\"><li><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/la-raiz-de-la-violencia\/\">LA RA\u00cdZ DE LA VIOLENCIA<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/decir-la-verdad-a-sus-hijos\/\">DECIR LA VERDAD A SUS HIJOS<\/a><\/li><li class=\"current\"><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/como-creamos-la-ceguera-emocional\/\">\u00bfC\u00f3mo creamos la ceguera emocional ?<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/faq-como-encontrar-ella-terapeuta-que-me-conviene\/\">FAQ : \u00bfC\u00f3mo encontrar  el\/la terapeuta que me conviene ?<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/las-raices-de-la-violencia-no-son-desconocidas\/\">Las ra\u00edces de la violencia no son desconocidas<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/no-existe-la-buena-zurra\/\">No existe \u00abla buena zurra\u00bb<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/que-es-el-odio\/\">\u00bfQu\u00e9 es el odio ?<\/a><\/li><li><a href=\"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/sobre-la-realidad-de-la-infancia\/\">Sobre la realidad de la infancia<\/a><\/li><\/ul>\n<div class=\"separateur\">&nbsp;<\/div>\n<div style=\"margin: \n18px;text-align:left;\"><\/p>\n<p style=\"color:#88000f;line-height:18px;\">\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sunday 31 December 2000 \u00bfC\u00f3mo creamos la ceguera emocional ?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-19","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editoriales"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20,"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19\/revisions\/20"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.alice-miller.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}